Información sobre las lanas de acero

¿Para qué sirve la lana de acero?

Decapar suelos de madera

Elimina capas de barniz o pintura sin dañar la madera. Se recomienda lana de grosor medio para un equilibrio entre eficacia y control.

Pulir mármol y terrazo

Devuelve el brillo natural del mármol y el terrazo. Se utiliza lana fina o media junto a productos abrillantadores específicos.

Afilar herramientas

Permite recuperar el filo de cuchillos y tijeras con lana de grosor fino o medio, realizando movimientos suaves y constantes.

Filtrado y drenaje

Se usa en sistemas de filtración de aire o agua, y también como solución casera eficaz y práctica para evitar atascos en desagües domésticos.

Barrera contra roedores

Bloquea accesos y huecos, ya que los roedores no pueden atravesarla ni morderla fácilmente en absoluto con eficacia real comprobada.

Limpieza de cristales

La lana fina elimina suciedad difícil sin rayar el vidrio, ideal para mamparas, vitrocerámicas o cristales exteriores muy delicados y sensibles.

Propiedades de las lanas de acero

Abrasiva

Los filamentos de acero presentan bordes afilados que actúan como pequeñas cuchillas.

A diferencia del papel de lija, que desgasta mediante abrasión, la lana de acero pule la superficie, logrando un acabado fino, suave y uniforme, ideal para restauración, limpieza delicada, matizado y preparación antes de aplicar pinturas o tratamientos protectores.

Flexible

La lana de acero es flexible, lo que le permite adaptarse a superficies irregulares o de difícil acceso.

Esta capacidad facilita un trabajo más preciso y uniforme sin dañar el material, mejorando el acabado final y permitiendo alcanzar zonas pequeñas donde otras herramientas abrasivas no resultan eficaces habitualmente.

Baja densidad

Su textura abierta y porosa le confiere excelentes propiedades de filtrado y aislamiento, permitiendo el paso de aire o líquidos mientras retiene impurezas, partículas finas y residuos sólidos.

Es útil en aplicaciones industriales, sistemas de drenaje, ventilación, mantenimiento técnico y procesos de separación de materiales.

Cristalización

Cuando la lana de acero se calienta, incrementa su masa debido a la temperatura del hierro por la fricción y el peso de la máquina rotativa.

Al combinarse con cristalizadores, esta acción transforma el producto químico de líquido a sólido, cristalizando en los poros del suelo calcáreo y creando una capa vitrificada sobre mármol o terrazo.

Tipos de lanas textura/grosor

Lisa

Ideal para conseguir acabados de alto brillo en trabajos de cristalización.

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Al cristalizar se consiguen mejores terminaciones de brillo gracias a su textura con más puntos de contacto con el suelo, lo que permite un tratamiento más uniforme de superficies de madera y metal, logrando un acabado más pulido y consistente.

Este tipo de lana es especialmente recomendable en fases finales del proceso, donde se busca un resultado estético profesional, sin marcas ni irregularidades visibles, optimizando el rendimiento del pulido y la homogeneidad del brillo.

Rizada

Ideal para trabajos con máquinas rotativas y tratamientos de suelos tras el pulido inicial.

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Su estructura abierta permite una mejor absorción de la suciedad y retrasa el embozamiento, facilitando un deslizamiento suave de la máquina rotativa.

Es especialmente eficaz en trabajos de mantenimiento intensivo, donde se requiere continuidad en el rendimiento y una mayor durabilidad del material durante procesos prolongados de cristalización o limpieza profesional.

Gruesa

Exclusiva para el cristalizado y abrillantado de mármoles y terrazos.

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Lana de acero N°2F

Con este tipo de lana se realizan los mantenimientos de los suelos ya cristalizados. Su textura más fina que el N°2 nos permite no rallar los abrillantados delicados y continuar con el proceso de cristalización.

Aplicación: Cristalizadores.

Lana de acero N°2

Vírgola fue la pionera en la implantación de lana de acero rizada del n° 2 para abrillantar suelos.

Su textura gruesa y esponjosa, permite a la máquina rotativa trabajar con más rendimiento, creando una cámara de aire entre el plato y el suelo que permite a la suciedad introducirse por la propia acción de la fuerza centrífuga en el interior de dicho espacio.

Con la ventaja de trabajar mucho más tiempo sobre la lana limpia.

Aplicación: Cristalizadores base, cristalizadores selladores, cristalizadores de alto rendimiento y sales.

Lana de acero Nº3

Esta lana tiene una textura muy gruesa que nos permite trabajar en suelos difíciles, sucios o que requieran trabajar con decapantes para conseguir una limpieza total antes de empezar el proceso de cristalización.

Aplicación: Decapantes o cristalizadores base.

Fina

Ideal para los trabajos de droguerías y ferreterías.

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Lana de acero N°1

Con este tipo de lana se realizan los mantenimientos de los suelos ya cristalizados. Su textura fina nos permite no rallar los abrillantados delicados y continuar con el proceso de cristalización.

También puede ser utilizada como filtro de aire.

Aplicación: Cristalizadores, terminaciones, renovadores de brillo, ceras líquidas, ceras plásticas y abrillantadores.

Lana de acero N°0

Este tipo de lana fue pionera para los trabajos domésticos. Limpia fácilmente toda clase de suciedad adherida a las vajillas.

Su uso es ideal para grandes cocinas, hoteles, restaurantes así como para dar las últimas pasadas en el abrillantado de pavimentos.

Aplicación: Manual, jabón líquido, cristalizadores.

Lana de acero N°00

Adecuada para el pulido y fijado de superficies de difícil acceso y donde el trabajo con limas o similares es complejo.

Aplicación: Manual, en seco o con desengrasantes.

Muy Fina

Ideal para los trabajos de carpintería y planchistería.

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Lana de acero N°000

Ideal para las limpiezas en general, trabajos delicados y para los acabados en trabajos de bricolaje donde se requiere de una total nitidez de acabados.

Aplicación: Manual en seco.

Lana de acero N°0000

La fabricación especial de esta lana la hace imprescindible para pulir la madera en trabajos de carpintería y para los trabajos de pulido de planchistería.

Aplicación: Manual.

Proceso de fabricación de la lana

La lana de acero se obtiene mediante un proceso mecánico en el que cuchillas de alta dureza arrancan y estiran un alambre de acero hasta formar finísimos filamentos metálicos. Estos filamentos se entrelazan creando una estructura esponjosa y flexible que recuerda a la lana, de ahí su nombre. El resultado es un material versátil, ligero y muy adaptable a diferentes superficies.

Durante su fabricación se controlan variables como la presión, la velocidad de corte y el afilado de las cuchillas, lo que permite modificar las características del producto final. Gracias a este proceso, se obtienen distintos niveles de grosor y abrasividad adaptados a usos específicos, desde trabajos delicados hasta tareas de limpieza más exigentes.

Los grados de lana de acero van desde el más fino (00000), utilizado para pulidos suaves y acabados delicados, hasta el más grueso (3), indicado para eliminar óxido o suciedad incrustada. Cada grado ofrece un equilibrio distinto entre capacidad abrasiva y acabado, lo que permite adaptarlo con precisión a cada tipo de superficie y aplicación.